

Aprovechando el cambio de hora, nos proponemos trabajar con el concepto de tiempo, para lo que decidimos partir de la obra Temps de Eugenio Ampudia. Al investigar la obra de Eugenio, descubrimos varias piezas de videoarte que también dialogan con el tiempo, como Reflection, o Be a tree now!/Make a sun. Esto nos llevó a desarrollar una aplicación digital propia que usa la entrada directa de vídeo para crear distorsiones temporales del movimiento de las asistentes al taller, de manera que las participantes experimentaran el tiempo con su propio movimiento, y que quedara registrado en unas piezas sencillas de videoarte.


Investigación sobre técnicas visuales de deformación del tiempo
Las técnicas usadas para esta aplicación provienen de la experimentación con fotografía y vídeo que se venía haciendo desde inicios del siglo XX. Estas son algunas de las referencias más antiguas con las que hemos trabajado:
Pas de deux (1968) del gran Norman McLaren, precursor por otro lado de la animación sinestésica, usó técnicas de transferencia con químicos en película de vídeo para reproducir los mismos movimientos en una secuencia desfasada, en canon. Aunque esta técnica ya se usó en fotografía para, por ejemplo, estudiar el esfuerzo de los trabajos físicos humanos en una serie fotográfica llamada Chronophotograph, realizada por Etienne-Jules Marey French y Charles Fremont French en 1894.
Otro ejemplo es Time remap – Anamorphose temporelle (2009), de Adrien M. y Claire B., artistas que vinculan la danza y el arte digital. Aquí usan el denominado slit-scan, técnica fotográfica usada por Jacques Henri Lartigues en 1912. Adrien y Claire la llevan al vídeo a tiempo real casi 100 años después.
La práctica en grupo
Para nuestra sorpresa, estar en el hall del museo en vez de en su biblioteca ha sido un acontecimiento para nosotras, al poder ver la cantidad de visitantes del museo que dentro de él nos observaban con atención y misterio. Decidimos este cambio para poder ver y comentar «Temps», la pieza de tiempo circular de Eugenio Ampudia que daba sentido a la sesión, y el resto de sus obras seleccionadas en una pantalla. Lo mejor de todo fue, como siempre, compartir horizontalmente con adultos y niñes las obras y sus reflexiones sobre cómo estas abordan la idea de «tiempo»: del aspecto circular y cíclico de Temps a la sucesión continua de instantes discretos de Make a sun o Be a tree now!, pasando por la convivencia de distintos tiempos y velocidades, corporales y culturales, en la Alhambra que hace de escenario a Reflection. Todo esto en un hall ruidoso, reverberante, con entradas y salidas de personas y maletas de viaje.




Al salir luego a la plaza de Santa María nos encontramos con un lugar de nuevo masificado, saturado de visitantes. Fue muy curioso usar la plaza para generar los vídeos bajo la mirada atenta y curiosa de estos muchos turistas que visitan el casco antiguo de la ciudad, incluidos el MACA y la catedral de la misma plaza, en pleno domingo de octubre.






Pero era importante para nosotras para poder reflexionar con las participantes sobre el contraste de los tiempos de nuestra vidas humanas con los de la catedral, la roca juliana de su fachada y estructura, la montaña de la que proviene, y los fósiles micénicos que contiene. Y gratamente confirmamos que usar el cuerpo en el espacio nos conecta, y nos ayuda a volver a poner «la vida en el centro», como hace Blanca de la Torre citando a Yayo Herrero en su texto curatorial de «Be a tree now!». Para entrar en sintonía con nosotras mismas y en predisposición a la acción corporal en el espacio público, realizamos una meditación guiada usando ese texto curatorial de Blanca de la Torre:
«Permanece todo lo estático que puedas. Respira lentamente. A pesar de la ausencia de movimiento, sabes que en realidad no estás parado. Ahora siente la savia que pasa por tus venas y, mientras exhalas, imagina que, en lugar de CO2 expulsas oxígeno. Mueve tus ramas y siente el viento acariciando tus hojas. Entretanto tus raíces se van adentrando en la tierra. Siente el sol que te recarga y el alimento del agua que parece humedecer tus pies.»
El Mitolatorio como oportunidad de micro-investigación mensual continua
Al realizar las sesiones, cada vez valoramos más el hecho de que nos permite hacer una aproximación concentrada e intensiva, aunque muy rápida en el tiempo, de las piezas y artistas del museo que más nos intrigan y emocionan. Luego, poner el freno y acotar los hallazgos en una jornada compartida de máximo 2h es un reto, y se apartan descubrimientos que, a veces, emergen de nuevo en sesiones posteriores. Ésta de hoy es un ejemplo de ambas cosas: de reserva y de reaparición.
Al final, queda la experiencia de compartir con los demás los mejores hallazgos de un mes intenso y a veces estresante, para ponerlos en juego con elles, y que lo vivan igual que nosotras como un descubrimiento, pero reposado y acompañado.

